Salimos del Museo del Louvre para dirigirnos al Arco del Triunfo, que estaba a pocos kilómetros de allí, se podía ir andando perfectamente. Yo iba hablando con tres colegas y de repente nos encontramos con tres coches preciosos: Un Ferrari y dos Lamborghinis. Eran de tres tíos y lo que hacían era ponerlos, de alguna manera, en alquiler. A la gente que pasaba les ofrecían dar una vuelta de no se cuantos minutos por la zona con los coches a cambio de un buen pastizal.
Pude sacarme una foto con el Ferrari, las demas fotos están en la sección FOTOS MIAS:

No hay comentarios:
Publicar un comentario